SICAR cat presenta hoy su memoria de actividades correspondiente a 2022, un año en el que ha dado respuesta a 215 supervivientes de trata de seres humanos, la mayoría procedentes de Nigeria, Colombia y Venezuela. La tipología de explotación mayoritaria ha sido la sexual aunque se han atendido casos con otros fines de explotación como la laboral o matrimonios forzados.
Segons l’estudi, tot i que la pandèmia de la COVID i l’augment d’altres crisis, com ara els conflictes armats, va incrementar la vulnerabilitat de les persones a convertir-se en víctimes de tràfic es van detectar menys víctimes d’aquest delicte.
En concret, a tot el món, el nombre de víctimes detectades va disminuir el 2020 un 11% respecte al 2019, i és probable que la pandèmia reduís tant les oportunitats d’actuació de les persones traficants com la capacitat de les forces de seguretat per detectar víctimes.
A més, en aquest període, va haver-hi, en concret, un descens dels casos de tràfic amb fins d’explotació sexual detectats ja que, en tancar-se els espais públics i les restriccions derivades del confinament, aquesta modalitat d’explotació es va desplaçar cap a llocs més ocults i de difícil accés per a la detecció.
Tant dones i nenes continuen representant la majoria de les víctimes, 42% i 18% respectivament però s’estan detectant més víctimes homes (23%) i nens (17%).
D’altra banda, dels casos judicials analitzats es conclou que les víctimes dones tenen més risc de patir violència física o extrema mentre són explotades pels seus tractants.
Según el estudio, a pesar de que la pandemia del COVID y el aumento de otras crisis, como los conflictos armados, incrementó la vulnerabilidad de las personas a convertirse en víctimas de trata se detectaron menos víctimas de este delito.
En concreto, en todo el mundo, el número de víctimas detectadas disminuyó en 2020 un 11% respecto 2019, y es probable que la pandemia redujera tanto las oportunidades de actuación de las personas traficantes como la capacidad de las fuerzas de seguridad para detectar víctimas.
Además, en este periodo, hubo, en concreto, un descenso de los casos de trata con fines de explotación sexual detectados ya que, al cerrarse los espacios públicos y las restricciones derivadas del confinamiento, esta modalidad de explotación se desplazó hacia lugares más ocultos y de difícil acceso para la detección.
Tanto mujeres y niñas siguen representando la mayoría de las víctimas, 42% y 18% respectivamente pero se están detectando más víctimas hombres (23%) y niños (17%).
Por otra parte, de los casos judiciales analizados, se concluye que las víctimas mujeres tienen más riesgo de sufrir violencia física o extrema mientras son explotadas por sus tratantes.